Beneficios de la Arcilla Verde

Desde siempre, la arcilla verde ha servido para curar pequeñas heridas pero también para su uso en cuidados corporales. Y es que, la principal cualidad de la arcilla verde es la de purificar, por lo que es ideal para tratar las pieles más grasas y con tendencia al acné y los cueros cabelludos más sensibles. Estos son los mejores consejos y productos para aprovechar todos los beneficios de la arcilla verde en tu piel y en tu pelo.

Lo más habitual es utilizarla a modo de mascarilla facial, tanto sola como en la popular técnica del mustimasking, que no es otra cosa que adaptar diferentes  mascarillas basándote en las necesidades de cada una de las zonas de tu rostro. Sin embargo, tiene un montón de usos y beneficios!

¿Cuáles son los beneficios de la arcilla verde?

La arcilla verde posee numerosas propiedades que la convierten en un excelente remedio para todo. Gracias a su gran poder cicatrizante es un ingrediente muy eficaz para curar las heridas, y ya que absorbe las toxinas de la piel, evitando así la proliferación de los microbios, su uso está muy recomendado en pieles muy grasas, con puntos negros y brotes de acné. Además, suaviza la piel, refinando su textura, por lo que tiene un efecto detox y purificante.

Su uso a nivel capilar también es muy interesante para limpiar en profundidad nuestra melena. En el cuero cabelludo suelen quedar a menudo residuos de los diferentes productos que utilizamos, como lacas o espumas que añadidos al sudor que generamos, puede desencadenar en algún tipo de molestia capilar. Por ello, un champú o una mascarilla enriquecidos con arcilla verde son perfectos para terminar con todas esas impurezas a las que no solemos prestar mucha atención.

¿Cómo se utiliza?

El tratamiento a base de arcilla más conocido es la mascarilla facial, pero también puede servir como mascarilla para cabellos grasos o para aliviar las pieles resecas. Coloca la arcilla verde en polvo en un plato de vidrio o cerámica (no uses uno de metal o de plástico). Cubrí la arcilla con agua y dejala en remojo de 30 minutos a 1 hora. Deja que la arcilla se disuelva por sí misma hasta que la consistencia te parezca la apropiada, ni muy dura (agregá agua si esto ocurre), ni muy blanda (agregá más arcilla). Inmediatamente aplícala sobre tu cara, cuero cabelludo o cuerpo.